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ENARGAS recuerda cómo evitar accidentes por inhalación de monóxido de carbono
2020-06-05
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El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) recuerda que, con la llegada de las bajas temperaturas y el inminente encendido de los artefactos a gas domiciliarios, es importante tener en cuenta los consejos para evitar accidentes por inhalación de monóxido de carbono. El monóxido de carbono es un gas altamente venenoso que se propaga rápidamente en el aire del ambiente. Se genera por combustiones deficientes y es imposible percibirlo porque no tiene color, no tiene olor ni sabor y no irrita las mucosas. Una vez inhalado, se combina con la hemoglobina de la sangre a través de los pulmones e impide que el oxígeno llegue a los órganos vitales. Por eso, se deben tener en cuenta estos consejos: La llama tiene que ser siempre azul, si es amarilla o anaranjada su artefacto está combustionando mal y es motivo para hacerlo revisar por un instalador matriculado. Revisar una vez al año los artefactos de gas por un gasista matriculado, preferentemente cuando bajan las temperaturas. Colocar rejillas de ventilación permanentes. Son obligatorias para todo artefacto de cámara abierta. Chequear siempre que los conductos de evacuación de gases no estén rotos o tengan obstrucciones. Las hornallas y los hornos no son para calefaccionar. Eso es peligroso. Si cuenta con un detector de monóxido de carbono, actívelo siempre. Mantener las hornallas de la cocina limpias de líquidos y alimentos porque eso obstruye los quemadores y genera una mala combustión. Aprovechar al máximo la capacidad calórica de los artefactos, no los tape con cortinas ni muebles. Los artefactos de gas instalados en baños o dormitorios sólo deben ser de tiro balanceado. Dejar siempre una rendija abierta; es importante que haya circulación libre de aire desde el exterior. Si va a habitar una vivienda que permaneció cerrada por mucho tiempo, haga revisar las instalaciones internas por un gasista matriculado. Los signos de intoxicación se revelan en el organismo de diferentes maneras. A menudo se suelen confundir con los de la gripe o una intoxicación alimentaria. Una intoxicación leve se manifiesta con debilidad, cansancio y tendencia al sueño; dolor de cabeza, náuseas y vómitos; dolor de pecho y aceleración del pulso en la primera fase. Una intoxicación grave puede producir temperatura corporal baja; inconsciencia, respiración irregular, convulsiones, pulso lento y/o irregular, tensión arterial baja, y hasta paro respiratorio. Si alguna persona en ambiente calefaccionado presenta estos signos, retírela del ambiente y recurra inmediatamente a un médico.